Y entonces elijo:
elijo andar descalza y enseñar mis cicatrices,
y correrme cada vez que dices mi nombre.
Aunque soy ceniza de mis cenizas,
de tus cigarros mal liados.
Y mis heridas de guerra tienen la forma de tu sexo por la mañana;
elijo tu espalda para quedarme a vivir.
No me queda más remedio que quererte;
así que apaga
y quédate.
Te voy a salvar cada domingo con mi saliva.
Voy a quererte a sangre fría.
Es una amenaza.
Sin pistola,
sin navaja.
Sin bragas.
Estoy intentando mantenerte en equilibrio,
pero resbalas.
Sálvate tu,
yo ya no me quedo.
Y vuelvo a elegir;
me quedo y me tiro de cabeza.
Elijo que sea domingo todos los días;
porque tengo que decirte,mi amor,
que cualquier domingo es el más bonito para follarnos.
Elijo morir por dentro
si eso significa vivirte entero.
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