viernes, 7 de febrero de 2014

Noche número 29. 




La única forma que tengo de huir es meterme en mi cama y dormir.

Dormir mucho.
Dormir todo lo que me has quitado.
Dormir las ganas.
Dormir nuestras canciones.
Dormir las noches en vela, sin velas;

                 pero contigo.

Dormir,  un poco,  el corazón.
Dormir el 'te echo de menos' constante.
Dormir la rabia y la apatía del todo.
Dormir nuestro final feliz. 
Dormir el silencio.
Dormir,
sin soñar.

Dormir.

Es que, a veces, dormir es la única forma que tengo de huir.

De ti.








Son las 6 de la mañana.
Y no me puedo dormir.

-Ni quiero.-

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